El domingo escuchas la Palabra. El miércoles la conversas.
¿Buscas amistades reales y un lugar donde crecer en tu fe?
Los Grupos de Conexión son mucho más que una reunión entre semana. Son espacios donde puedes conectar con personas auténticas, recibir ánimo, estudiar la Palabra de Dios y caminar acompañado en cada etapa de la vida.
Aquí encontrarás familia, oración, crecimiento y relaciones que fortalecen tu fe y tu corazón. No importa tu edad o en qué etapa estés, hay un grupo para ti.
No hagas la vida solo.
Encuentra tu grupo. Encuentra familia. Crezcamos juntos.
¿Qué hacemos los miércoles?
Nos reunimos en grupos pequeños para conversar sobre el mensaje del domingo y llevarlo a la vida real. Compartimos, hacemos preguntas, oramos unos por otros y crecemos juntos.
No hay clases, exámenes ni presión para hablar. Puedes participar a tu ritmo, incluso si es tu primera vez o nunca has abierto una Biblia.
No hay clases, exámenes ni presión para hablar. Puedes participar a tu ritmo, incluso si es tu primera vez o nunca has abierto una Biblia.
Es que a mí me da pena hablar
Te vamos a ser honestos: la mayoría de los que llegan por primera vez piensan exactamente eso.
Por eso en nuestras mesas hay lugar para la gente tímida.
No tienes que dar un discurso
Muchas veces con una palabra basta. Aquí nadie mide quién habló más bonito.
Nadie te va a corregir
No se debate ni se califica lo que dices. Lo que compartes, se recibe.
Puedes solo escuchar
Si esta semana no quieres hablar, no hablas. Punto. Nadie te va a señalar.
No tienes que saber la Biblia
Si nunca has abierto una, este es buen lugar para empezar. Aquí nadie presume de lo que sabe.
Por eso en nuestras mesas hay lugar para la gente tímida.
No tienes que dar un discurso
Muchas veces con una palabra basta. Aquí nadie mide quién habló más bonito.
Nadie te va a corregir
No se debate ni se califica lo que dices. Lo que compartes, se recibe.
Puedes solo escuchar
Si esta semana no quieres hablar, no hablas. Punto. Nadie te va a señalar.
No tienes que saber la Biblia
Si nunca has abierto una, este es buen lugar para empezar. Aquí nadie presume de lo que sabe.
Testimonios

Zully A.
¡Los miércoles me cambiaron la semana! 🙌
Yo vivía a mil: trabajo, casa, pendientes... Siempre ocupada, pero por dentro sentía que algo me faltaba. 🥹
El domingo escucho la Palabra, pero muchas veces me iba con dudas y no preguntaba por pena. Los miércoles encontré lo que me hacía falta: mesas chiquitas, gente de confianza y el espacio para preguntar sin miedo. Platicamos del mensaje del domingo y vemos cómo vivirlo en la vida real. ¡Salgo con el corazón lleno y la mente clara para toda la semana!
¿Te da pena venir? Te entiendo, a todos nos cuesta abrirnos. Pero aquí nadie te va a juzgar. Todos tenemos luchas, y todos somos hijos del mismo Padre.
No te quedes solo con el domingo. ¡Date la oportunidad! Ven este miércoles a las 7:30 PM. Te aseguro que vas a querer regresar. ¡Te esperamos!
Yo vivía a mil: trabajo, casa, pendientes... Siempre ocupada, pero por dentro sentía que algo me faltaba. 🥹
El domingo escucho la Palabra, pero muchas veces me iba con dudas y no preguntaba por pena. Los miércoles encontré lo que me hacía falta: mesas chiquitas, gente de confianza y el espacio para preguntar sin miedo. Platicamos del mensaje del domingo y vemos cómo vivirlo en la vida real. ¡Salgo con el corazón lleno y la mente clara para toda la semana!
¿Te da pena venir? Te entiendo, a todos nos cuesta abrirnos. Pero aquí nadie te va a juzgar. Todos tenemos luchas, y todos somos hijos del mismo Padre.
No te quedes solo con el domingo. ¡Date la oportunidad! Ven este miércoles a las 7:30 PM. Te aseguro que vas a querer regresar. ¡Te esperamos!

Leslie M.
Para el miércoles yo ya andaba con las pilas en rojo. 😅
Entre la rutina, el trabajo y el cansancio, llegaba a mitad de semana desconectada y con un peso encima. Me hacía falta un respiro con Dios.
Ese respiro lo encontré en la mesa. Ahí no solo escuchas, también platicas, y te das cuenta de que los demás también andan cargando lo suyo. Nadie la tiene fácil, pero entre todos nos echamos la mano. Salgo de ahí en paz y con fuerzas nuevas para terminar la semana.
Si la pena te está deteniendo, eso nos pasó a todos los que estamos ahí. Nadie te va a juzgar. Hay gente lista para escucharte.
En la mesa no tienes que fingir que todo está bien. Puedes llegar tal como estás. Dios no nos hizo para caminar solos, y ahí encontré una familia que ora por mí y me acompaña. Es mi refugio de los miércoles.
Tu silla ya está lista. Nos vemos el miércoles
Entre la rutina, el trabajo y el cansancio, llegaba a mitad de semana desconectada y con un peso encima. Me hacía falta un respiro con Dios.
Ese respiro lo encontré en la mesa. Ahí no solo escuchas, también platicas, y te das cuenta de que los demás también andan cargando lo suyo. Nadie la tiene fácil, pero entre todos nos echamos la mano. Salgo de ahí en paz y con fuerzas nuevas para terminar la semana.
Si la pena te está deteniendo, eso nos pasó a todos los que estamos ahí. Nadie te va a juzgar. Hay gente lista para escucharte.
En la mesa no tienes que fingir que todo está bien. Puedes llegar tal como estás. Dios no nos hizo para caminar solos, y ahí encontré una familia que ora por mí y me acompaña. Es mi refugio de los miércoles.
Tu silla ya está lista. Nos vemos el miércoles
Lo que necesitas saber
Cuándo: Miércoles, 7:30 PM
Dónde: 1305 Odyssey Dr, Durham, NC 27713
Duración: Aproximadamente hora y media
Idioma: Español
Costo: Gratis. Siempre.
Niños: Una enseñanza de la Biblia y tiempo de juego.
¿Debo registrarme?: No. Solo llega.
¿Qué llevo?: Tú mismo. Si tienes Biblia, tráela; si no, te prestamos una.
Dónde: 1305 Odyssey Dr, Durham, NC 27713
Duración: Aproximadamente hora y media
Idioma: Español
Costo: Gratis. Siempre.
Niños: Una enseñanza de la Biblia y tiempo de juego.
¿Debo registrarme?: No. Solo llega.
¿Qué llevo?: Tú mismo. Si tienes Biblia, tráela; si no, te prestamos una.
Este miércoles hay una silla con tu nombre.
Este miércoles hay una silla con tu nombre.
Toda la gloria es de Cristo.
Él es quien transforma vidas — nosotros solo ponemos las sillas.
Él es quien transforma vidas — nosotros solo ponemos las sillas.



