Mentoría de Hombres y Mujeres

 

Hablemos de la idea de la mentoría bíblica. ¿Qué es y quién debe hacerlo? El concepto viene de la Biblia. Jesús mismo lo llamó “hacer discípulos”. Y mandó a sus seguidores a hacerlo.

Mateo 28:19-20 Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

Mentoría es ayudar a alguien personalmente a buscar de Dios.
Es cuando una persona opta por entablar intencionalmente una relación con una o más personas para ayudarles a descubrir y vivir la verdad. Los padres son los mentores de sus hijos. Los pastores son mentores de un puñado de personas en su ministerio. Y TÚ necesitas dar mentoría a otros en tu iglesia, si quieres que funcione correctamente.

Todo cristiano debe convertirse en un mentor.
A esto es lo que Jesús quería llegar con su Gran Comisión. Él era un estratega. Su estrategia para la difusión de su buena noticia fue hacerla sencilla y viral. Piensa en lo simple que es el mensaje:

Cuando lo mantienes simple, no te sentirás demasiado intimidado al compartir tu fe y ayudar a otros a ser buscadores de Dios. Piensa a quiénes escogió Jesús como sus primeros seguidores: a los pescadores y recolectores de impuestos. Él no fue a los seminarios para encontrar líderes para su nueva iglesia. Se fue a las calles.

Pero ¿estás calificado?
La mayoría de la gente no cree que está calificada para guiar a otros. Eso es un truco del diablo. ¡Por supuesto que no te quiere por ahí ayudando a la gente a buscar de Dios! Solo piensa en las calificaciones en términos de los dos primeros elementos anteriores.

  • ¿Ha comenzado una búsqueda de Dios? ¿Has confiado en Jesús para tu salvación?
  • ¿Estás viviendo para honrar a Dios? No tienes que ser perfecto, pero debes estar sometido a otros mentores o líderes en tu propia vida, evitando el pecado no arrepentido.

Recuerda que la cosa más grande que puedes hacer en tu vida es ayudar a alguien a buscar de Dios. ¡Así que empieza ya!